BUSCAD MI ROSTRO
(Salmo 26)
Reflexión
La prueba sufrida y la vivencia de la fe hasta el punto del abandono hacen de Isabel una mujer libre, feliz, alegre, con la espontaneidad de aquel que se siente abandonado en los brazos de un Dios bueno y providente.
El Señor es la luz y la fuente. No hay que temer a nada ni a nadie. Su gozo mayor es habitar en la casa del Señor. Isabel se convierte en un emisario del cielo, pues vive ya ese gozo en la tierra. Los deseos de Isabel son los mismos deseos de Dios amor. Isabel ha atravesado todo tipo de pruebas que la han configurado: la soledad, el olvido, la persecución, la pobreza hasta de sí misma.
Es verdaderamente libre, por eso está capacitada para hablar a los pobres y a todos los que a ella se acerquen sobre la misericordia de Dios, sobre la entrega, sin muchas teorías, sin demasiadas palabras. El amor y su donación a los más pobres, su vida, su ejemplo, lo suple todo. Limpia a los leprosos, cura a los enfermos, atiende a los niños, se siente como uno de ellos.
Sabe que los únicos brazos que en esos momentos tiene el Señor, son los suyos. Y … es feliz.
Canción: BUSCAD MI ROSTRO (Salmo 26)
El Señor es mi luz y mi Salvación, ¿a quién temeré?.
El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?
Una cosa pido al Señor eso buscaré:
habitar en la casa del Señor por los días de mi vida,
gozar de la dulzura del Señor contemplando su tempo,
de mi vida, gozar de la dulzura del Señor contemplando su templo.
ESCÚCHAME, SEÑOR, QUE TE LLAMO;
TEN PIEDAD, RESPÓNDEME.
ESCÚCHAME, SEÑOR, QUE TE LLAMO;
TEN PIEDAD, RESPÓNDEME.
Me protegerá en su tienda el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada,
me alzará sobre la roca; el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada,
de su morada.
ESCÚCHAME, SEÑOR, QUE TE LLAMO,…
Oigo en mi corazón: “Buscad mi rostro”.
tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro,
buscad mi rostro,
tu rostro buscaré Señor, tu rostro, tu rostro.
ESCÚCHAME, SEÑOR, QUE TE LLAMO,…
Espero gozar del Señor en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.
Oigo en mi corazón: “Buscad mi rostro”.
tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro,
buscad mi rostro,
tu rostro buscaré Señor, tu rostro, tu rostro.