Locura de Amor - Rogelio Cabado

Dedicatoria

Locura de amor nace así, tenuemente,  como el amanecer. Locura es la de unos padres  aceptando la nueva vida que viene al mundo, la del misionero que se aventura por tierras lejanas en favor de los pobres; el chico o la joven que dice un sí generoso a Dios entregando su vida, al estilo de Francisco, el pobre de Asís. Ahí está la perfecta alegría. Estas locuras son locuras de amor, como la de Isabel de Hungría. Así se ha gestado este disco. Benditas y felices “locuras”.

Las palabras expresan pobremente  el esfuerzo y la ilusión que muchos habéis derramado por este trabajo musical. Quedan el cariño y amor por la tarea bien hecha, reflejo de vuestra excelencia que habéis derrochado generosamente. Es para mí un gozo que aparezcáis en los créditos y entre los pentagramas de este disco. Harían falta varías páginas para que otros nombres ocultos aparecieran también. Miles de gracias… Ojalá que vuestro empeño dé mucho fruto en muchos corazones… lo veréis en el cielo. La música, de nuevo, une continentes.

Gracias a ti Manolo Romero, franciscano, impulsor de grandes sueños y amigo de verdad, a Tomeu Pont, Joan Vidal, … la fraternidad TOR San Diego de Madrid y los buenos amigos en torno a Isabel que me habéis abierto los brazos; a ti Kiki por tu gran sensibilidad y el primer estreno de Juan Martín, tu bebé. También mi pequeña Teresa hizo sus primeros pinitos aquí. … Y a ti, Marian, que me inspiraste con Blanca en tu seno, gracias por tu incondicional apoyo. Contigo merece la pena embarcarse en nuevas aventuras…

Finalmente, al buen Dios por haberme dejado robar de madrugada tantas horas de “su sueño”… Tu madre sigue siendo mi mejor aliento... Así cierro esta dedicatoria, con mi pequeña Blanca de siete meses en mi regazo, dulcemente dormida en brazos del más sereno anochecer… toda una Locura de Amor que me sigue enseñando a “subir bajando”.

Rogelio Cabado